El mundo “se para”, pero tu corazón sigue latiendo 

La vida está absolutamente equilibrada entre lo positivo y lo negativo. Ahora es tu elección decidir de qué lado quieres estar: en el cielo o en el infierno. 

Osho 

¡Qué fácil es la vida cuando el viento está a nuestro favor! ¿Verdad? 

Qué bien esos días festivos, esas charlas con los amigos en las terrazas al aire libre, esos paseos por la naturaleza, esas horas de sol y paseos por la orilla del mar, esas puestas de sol, esos abrazos con los que más quieres que te recargan la energía, esos besos de cariño y también de amor que te elevan hacia las estrellas. 

¡Qué bonita la vida y qué poco la valoramos a veces! 

Estuve muchos años de mi vida funcionando en modo de piloto automático, no planificaba nada, no tenía ningún sueño grande por cumplir, o más bien pensaba que eso era imposible de alcanzar y que eran fantasías solo para los niños. 

Quizás tú te estés identificando con estas palabras. 

Te pasas los días y la vida corriendo, estresado de un lado a otro diciendo que no tienes tiempo de nada, y pensando en cuándo llegará el fin de semana o algún festivo o las vacaciones para desconectar y descansar. 

La mayor parte del tiempo la dedicas a un trabajo que quizás ni ames, sólo lo haces para obtener dinero a cambio. 

Y dices con frecuencia que no tienes tiempo ni de mirarte, ni tampoco de prestar la atención que merecen tus seres queridos. 

Las ciudades de cada vez más contaminadas por el tráfico, las industrias, y el exceso de ruido. 

Las calles llenas de coches pitando porque quieren llegar rápido a donde se dirigen. 

Y como consecuencia de todo ello, no eres más feliz con todos los avances de la sociedad, sino que esto te resta la energía y acabas reventado cuando llega la noche. 

El ritmo de tu vida va más acelerado que el ritmo natural del universo. 

Estás desequilibrado, y eso te llega hasta enfermar por estrés. 

Muchas personas viven por encima de sus ingresos, queriendo tener más que el vecino y el amigo, gastando mucho más de lo que tienen. 

El ego parece ganar la batalla en un mundo que tiene que explotar de un momento a otro por alguna parte. 

Los animales están asustados, la naturaleza está padeciendo las actitudes de los humanos, el cambio climático es un hecho inminente. 

Los desastres naturales, incendios forestales, inundaciones. 

Todo parece estar dando señales de algo que va a suceder. 

Pero los humanos están muy ocupados, tú estás muy estresado, y te preocupas a veces más por lo que te falta y no por lo afortunado que eres por el simple, pero más importante, hecho de respirar y que tu corazón te lata. 

ESTÁS VIVO, agradece. 

Pero sigues, y miras las noticias y ves las catástrofes naturales que ocurren, dices ¡qué pena! Y sigues sin hacer nada. 

Quizás piensas que eso no te llegará. 

Pero la vida es muy sabia. 

El Universo nos observa. 
Todo lo que piensas, dices y haces te viene devuelto a ti, sea bueno o malo. 

El mundo no iba bien, muchas personas estaban siendo dominadas por su ego, estaban actuando como robots ante una sociedad y un mundo que no estaba en armonía con el universo. 

Pero como todo tiene su efecto, un día el mundo entero se paró. 

Ahora las malas noticias no estaban en una parte del planeta aislada a ti, ahora tú eras uno más, viviendo la misma situación. 

Y, ¿ahora qué? 

Cuando las aguas de tu vida empiezan a removerse, cuando las circunstancias son turbulentas, ¿cómo reaccionas? 

La vida nos estaba dando una gran lección. 

Una pandemia recorría el mundo entero. 

El mundo nos obligó a parar, pero nuestros corazones latían con más fuerza que nunca, ahora el mundo latía en un mismo corazón. 

Dejar de trabajar fuera, para poder trabajar dentro de nosotros mismos. 

¿Cuántas veces te has parado a escuchar a tu corazón? 

Claro, vas tan acelerado que no te da tiempo. 

El universo nos estaba hablando, siempre nos envía señales. 

Esta era una señal clara para tomar conciencia de nosotros mismos. 

¿Quién eres realmente? ¿Por qué estás aquí? ¿Cuál es tu misión en esta vida? 

Si durante tantas semanas de confinamiento en tu hogar, aún no te paraste a observar quién eres, y a trabajar en ti, y en ver qué nos trata de decir la vida, entonces vas mal. 

Siempre puedes tomar otra decisión si empiezas a cambiar ahora de pensamiento. 

Si no te gusta la vida que tienes, si algo te está doliendo, si la vida te obliga a parar, si sientes que ya no puedes más, ¿hasta cuándo vas a estar metido en ese letargo en el que llevas toda tu vida? 

Empieza a leer, a estudiar, a aplicar tanto conocimiento que hay en millones de libros, que esperan ser leídos para mostrarte lo grandioso que eres, lo poderosos que son tus pensamientos. 

La magia está dentro de ti. 
Tú no puedes controlar lo que pasa en el mundo, pero sí puedes controlar cómo reaccionas ante lo que te pasa. 

Tú conoces bien cómo reaccionas normalmente ante una situación dolorosa. 

Es normal que liberes tus emociones, es normal que a veces te dé un bajón, es normal que a veces te entre rabia, lo que NO ES NORMAL ES QUE PERMANEZCAS EN ESE ESTADO DE SUFRIMIENTO MUCHOS DÍAS. 

Cuando permaneces en esas emociones y pensamientos negativos, es una decisión tuya, tú decides hasta cuándo te va a afectar una situación determinada de tu vida. 

Frente a una pandemia donde muchas personas entran en miedo y pánico, no ayudas nada si tú eres una de ellas, porque esa energía negativa la vas contagiando al resto de personas. 

contagiar energía de baja vibración trae más negatividad a tu vida y a la de todo el conjunto. 

Recuerda que eres como una torre de transmisión emitiendo una determinada frecuencia vibratoria y eso hará que venga a tu vida lo que tú estás emitiendo. 

Si piensas, hablas y sientes que todo va mal, y que estás mal, entonces vendrá más de eso a tu vida. 

En los momentos en los que muchas personas reaccionan viniéndose abajo, porque así están acostumbrados a hacerlo ante una situación difícil, tú tienes que ser la persona que se venga arriba, que cambie el rumbo. 

Tú no podrás convencer a los que te rodean para que ellos te sigan, ni para que cambien. 
Pero tú sí puedes cambiar si así lo decides. 

Porque al transformarte tú, vas a poder ayudar a todos los que te rodean y como consecuencia al mundo entero. 

Como te digo, todos somos uno, y si tú mejoras, ayudas a mejorar el mundo. 

Y así sucesivamente hasta que el mundo sane y se convierta en un lugar mejor donde el amor sea el protagonista. 

Porque no te olvides que procedes de una Fuente que es amor puro, y esa es la mayor fuerza creadora, la que todo lo puede y todo lo transforma. 

REFLEXIONA, AHORA NO TIENES EXCUSAS, AHORA TIENES TIEMPO. 

No esperes a que ya te duela tanto que sea mucho más difícil remontar. 

Seleccionar tus pensamientos es una tarea que sólo tú mismo puedes hacer. 

Va a ser difícil porque somos criaturas de hábitos y estamos acostumbrados a actuar de una determinada manera, pero se puede cambiar. 

Puedes cambiar, si así tú lo crees y te decides a hacerlo. 

Trabajando duro contigo mismo, cada día, reaccionando inmediatamente cuando te lleguen pensamientos negativos, y sustituyéndolos por otros positivos. 

Al principio te costará, como todo en la vida, nadie nace caminando, ¿no es cierto? 

Pero lo aprendes a fuerza de repetición y caídas. 

Habrá días que te vengas abajo, no pasa nada, es normal, VUÉLVELO A INT ENTAR Y NO DESISTAS. 

“Los que abandonan nunca ganan, los ganadores nunca abandonan”. Napoleón Hill 

Cualquier habilidad puedes desarrollarla practicando y sobre todo cuando la necesitas. 

No nací así, era muy miedosa, me venía abajo con facilidad y me costaba remontar. Era muy tímida y tenía la autoestima por los suelos. 

Pero por necesidad, no me quedó más remedio que cambiarme a mí, para poder salir de ese pozo y así poder contribuir con el mundo. 

Cuando ya te duele mucho algo, la necesidad de que las cosas cambien te va a llevar a desarrollar nuevas habilidades que te ayudarán a crecer y cambiar el rumbo de tu vida. 

Te voy a poner una situación que entenderás fácilmente. 

Imagina que tienes un hijo que necesita que lo asistan diariamente en un hospital. Pero tú vives en un pueblo, mal comunicado donde no hay transporte público, y tampoco puede llevarte alguien cada día. No tienes el carnet de conducir, y te dicen que es la única opción que hay. Por necesidad, vas a sacarte ese carnet y lo vas a hacer en tiempo récord porque tu hijo te necesita. 

Además, vas a sorprenderte de cómo hay una fuerza sobre humana que te impulsa a hacerlo. 

Es tu poder interior que está conectado a la fuerza universal o Dios, como prefieras llamarle. 

En situaciones límites, no te queda otra opción que reaccionar rápidamente y hacerlo, porque es cuestión de vida o muerte. 

Así tienes que actuar ante algo que quieras cambiar porque te esté doliendo mucho. 

 

SIGUE ADELANTE, CAMBIA DE PENSAMIENTOS, Y ENFÓCATE EN LA SOLUCIÓN. 

NADA ES IMPOSIBLE PARA EL QUE TIENE FE Y ACTÚA SIN RENDIRSE NUNCA. 

  

Al final de esta crisis: 

TODO VA A ENCAJAR. 

NADA VOLVERÁ A SER IGUAL, NO VOLVEREMOS A SER LOS MISMOS. 

VOLVEREMOS MÁS FUERTES Y MÁS UNIDOS. 

EL MUNDO LATE AHORA EN UN MISMO CORAZÓN. 

 TE AMO MUCHO,

María Torres Moros

ESTE CAPÍTULO FORMA PARTE DEL TOMO V, LA MAGIA DE TUS PENSAMIENTOS QUE ESTARÁ EN UNAS SEMANAS A LA VENTA

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